Diseño eficiente en edificios de nueva construcción

Evolución hacia el concepto de casas pasivas. Visión del diseño eficiente.

La obtención de una buena calificación energética en un edificio o vivienda requiere del cumplimiento de unas  exigencias “estrictas y rigurosas” en lo que a parámetros de eficiencia energética concierne, ya que, de lo contrario nos quedaremos en una calificación media o “estándar”,  que por ejemplo, para edificios que se limitan a cumplir las exigencias del Código Técnico de la Edificación oscilará entre una C o una D y evidentemente para superar dicha calificación se requiere mejorar en muchos aspectos, no sólo en lo que a la composición de la envolvente térmica se refiere.

Para que una vivienda sea lo más eficiente posible, en el caso de edificios de nueva construcción, es necesario que el proyectista vaya más allá del propio Código Técnico, acercando la concepción de su diseño a lo que conceptualmente se denomina  “casa pasiva”, e imponiendo conceptos de bioclimatismo, se deben intentar optimizar al máximo algunos aspectos básicos, eso sí, siempre valorando la viabilidad técnica y económica de los mismos en función de los ahorros energéticos que se puedan alcanzar, puesto que el coste de la inversión necesaria para este caso es muy superior al de una  “vivienda estandar” .

Primer aspecto; Diseño eficiente.

El diseño más eficiente será aquel que permita reducir al máximo la demanda energética del edificio, para lo cual se requiere de una orientación adecuada del mismo,  una reducción de la superficie de la envolvente, un porcentaje adecuado de huecos óptimo en cada fachada según orientación etc, etc… siempre intentando adecuarlo según las características climáticas de la zona. Estamos hablando de lo que comúnmente conocemos como diseño bioclimático, pero la pregunta que  nos surge es ¿Es siempre viable implantar este tipo de diseño a cualquier inmueble?  evidentemente NO,  porque en muchos casos nuestro edificio se debe ajustar a un solar con una orientación, no podemos girar nuestro edificio para darle la orientación adecuada, ni podemos proyectar huecos en una alineación que según planeamiento debe de ser una medianera, ni podemos evitar que ciertos obstáculos nos arrojen sombra si hablamos de edificios colindantes, todo en estos factores y sobre todo si estamos tratando un edificio entre medianeras,  quedarán preestablecidos de manera que el proyectista ya viene condicionado por los mismos, otro caso muy diferente sería si el edificio no está entre medianeras o el de una vivienda unifamiliar aislada donde el proyectista tiene muchas posibilidades en cuanto al diseño y la orientación, en estos casos existe una mayor versatilidad en el diseño y es más fácil su optimización en busca de una reducción de la demanda y mejora de la eficiencia energética.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto sólo me surge una reflexión, si buscamos que un proyectista pueda diseñar un edificio eficiente, ¿Acaso no deberíamos partir de un planeamiento previo eficiente y sostenible?, es decir de un planeamiento urbanístico que  tenga en cuenta la posición de unos edificios con otros en función de la orientación y los anchos de calles para evitar o minimizar las sombras arrojadas, que plantee la creación de determinados espacios intermedios o zonas verdes y por supuesto con la infraestructura necesaria que permita la proyección de edificios que puedan reutilizar y aprovechar al máximo los recursos naturales, así como que se puedan integrar y adaptar al entorno y al clima de la zona para conseguir dicho diseño reduzca las demandas energéticas.

Por otro lado me gustaría hacer referencia a los sistemas constructivos de la propia envolvente que deben optimizarse para permitir que las condiciones de confort en su interior se mantengan durante el mayor tiempo posible a lo largo del año reduciendo así el consumo energético del mismo, para lo cual abogaría por crear envolventes lo más orgánicas posibles, es decir sistemas constructivos mediante fachadas o cubiertas vegetales o ajardinadas, dada la importante función que estas especies vegetales realizan regulando las condiciones de temperatura y humedad ambiental y del mismo modo otros sistemas pasivos como chimeneas solares, pozos canadienses, invernaderos acristalados, muros trombe, etc. que nos  permitirán conseguir dicho confort sin ningún tipo de aporte energético.

Segundo aspecto: Autoabastecimiento energético con energías limpias.

Una vez que el proyectista haya optimizado el diseño de su edificio y reducido al máximo la demanda energética del mismo debe plantearse reducir el consumo de energía del mismo, para lo cual puede optar por cubrir estas demandas energéticas con sistemas de energías renovables y complementarlas con otros equipos de ACS, o por ejemplo con equipos de calefacción de aerotermia, refrigeración e incluso de iluminación eficientes o que reduzcan sus emisiones y minimicen el impacto sobre el medio ambiente,  siempre procurando buscar aquellas fuentes energéticas que no son de origen fósil.

Actualmente en lo que a renovables se refiere el Código Técnico se exige la implantación de energía solar térmica para agua caliente sanitaria para edificios de viviendas o viviendas unifamiliares (Ver novedades del Código Técnico), no obstante para subir o mejorar nuestra calificación deberemos de seguir por el camino anteriormente mencionado de ir más allá buscando la senda de las casas pasivas implantando otras fuentes de energía renovable como paneles solares fotovoltaicos, energía eólica,  energía geotérmica, biomasa, o bien con  sistemas híbridos, intentando que nuestro edificio pueda autoabastecerse con energías limpias .

Conclusiones:

La sustitución y/o eliminación de los equipos que actualmente cubren las necesidades energéticas de nuestros edificios por otros que funcionen con energías alternativas o limpias puede parecernos algo “utópico” o por lo menos lejano en el horizonte, pero será un camino a recorrer si queremos mejorar la eficiencia energética de los edificios que construimos.

El  principal obstáculo que encontraríamos al querer cambiar o “evolucionar” hacia este modelo de edificio más sostenible sería que en nuestro país el marco legislativo existente en relación a las energías renovables y el autoconsumo no ayuda en absoluto al propietario que pretende implantar este tipo de instalación para su autoabastecimiento y además pone demasiadas zancadillas, impuestos y trabas burocráticas para ello, pero esto es otro tema que no pretendo tratar en el presente artículo, si bien tampoco quiero obviarlo. Y ahora os invito a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

¿Consideras que es necesario evolucionar en el diseño de las edificaciones hacia un tipo de edificio más eficiente que englobe todos o algunos de los preceptos de una casa pasiva?

¿Crees que es viable este cambio desde el punto de vista técnico y económico?

¿Consideras que de este modo estaremos en el camino correcto para alcanzar el objetivo 20-20-20 previsto para el año 2020?

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Artículo elaborado por José Luis Morote Salmeron (Arquitecto Técnico – Gestor Energético – Perfil de Google plus) Acceso a su web AQUI, en colaboración con  OVACEN.

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